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El abonado en Tomate de Industria (Lebrija)

Para conseguir una buena cosecha y de calidad en el cultivo de tomate de industria, además del agua y de las condiciones climáticas, un buen programa de fertilización es esencial. El tomate de industria es una de las especies más exigentes en fertilización, y por lo tanto, conocer los requisitos nutricionales es fundamental para el éxito del cultivo.

Lebrija, en el Bajo Guadalquivir, es una de las zonas de mayor producción del tomate de industria, con producciones medias de 150 t/ha, que se desarrolla bajo sistemas de Producción Integrada, lo que permite mantener y potenciar la biodiversidad medioambiental en el entorno de las marismas. La producción integrada limita las aportaciones de nutrientes, especialmente Nitrógeno, que no debe sobrepasar las 300 UF/ha, por lo que es importante buscar la máxima eficiencia en el uso de nutrientes.

Según explica Guillermo Morales, jefe de zona responsable de Andalucía, “en el abonado del tomate de industria no se trata de aplicar muchos kilos de fertilizante, si no de que este sea equilibrado y sobre todo eficiente, que esté adaptado a las condiciones de nuestros suelos y sea aprovechado cuando nuestro cultivo lo necesite”.

Los abonos con la tecnología ENTEC® permiten una mejor regulación del cultivo, por lo que un abonado de fondo de alta calidad con ENTEC® Nitrofoska® es una práctica necesaria si queremos tener desde el inicio un buen arranque del cultivo, sin carencias y con un buen crecimiento y desarrollo de las matas. ENTEC® Nitrofoska® y Flexammon® Fuid utilizan la misma tecnología del nitrógeno, reduciendo las pérdidas de nitratos por lavado y además permitiendo una nutrición mixta nítrico-amoniacal (solo posible con esta tecnología), que nos posibilita una mejora en el enraizamiento, la floración y cuajado del tomate, aumentando el número de frutos por mata y aportando una mayor homogeneidad en la maduración del tomate.

Para conseguir rendimientos óptimos en el cultivo de tomate de industria, Guillermo Morales nos presenta el siguiente programa de abonado:

– La aplicación en fondo de 600 kg/Ha de ENTEC® Nitrofoska® special 12-12-17, con el 100% del potasio en forma de sulfato, magnesio, azufre, microelementos y libre de cloruros, aporta una base nutritiva completa y equilibrada para evitar posibles carencias. Los abonos ENTEC® Nitrofoska®, al evitar el lavado del nitrógeno, aseguran el mantenimiento de este nutriente cuando la planta lo necesita y complementando a los aportes en la fertirrigación, lo que es una garantía para un desarrollo adecuado y rápido del cultivo.

– A partir de la 2 o 3º semana del trasplante deberá empezar el aporte del resto de nutrientes necesario para completar satisfactoriamente el ciclo del cultivo, aplicando en el agua del riego abonos líquidos como Flexammon® Fuid 26, rico en azufre, en una dosis de 100 kg/ha/semana, durante 8-10 semanas.

– Para la fase de maduración terminaríamos con un equilibrio alto en potasio como Flexammon® Fuid Violeta Calcium 5-2-10 (2% CaO) o Flexammon® Fuid azul 7-3-9, durante 2 a 3 semanas y en una dosis de 100 kg/ha/semana.

Resumiendo, en el tomate de industria la aplicación de ENTEC® Nitrofoska® en fondo y Flexammon® Fuid en fertirrigación, nos permite:

• Un abonado más eficiente y por tanto más ajustado a las unidades fertilizantes de N que el cultivo necesita (fundamental en producción integrada y zonas vulnerables)
• Una bajada de pH en la zona próxima a la raíz, potenciando la absorción de fósforo y microelementos
• Un desarrollo de la planta rápido y de forma equilibrada, con floraciones y cuajado de fruto lo más agrupado posible.
• Potasio de alta calidad, el 100% del potasio de ENTEC® Nitrofoska® procede de sulfato de potasio y el magnesio de Kieserita.
• Mayor homogeneidad en la maduración del tomate además de una óptima producción y calidad.

La información completa se pode encontrar en:


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